El amanecer es la hora en la que nada respira, la hora del silencio: todo está quieto, sólo se mueve la luz. Leo a Leonora Carrington a esa hora en la que nada respira. Hay cuentos que no se quedan quietos en la página; se desdoblan, se salen del papel y se te meten en el cuerpo. El citatorio real es una historia capaz de desdoblarse y salirse del libro mismo para internarse en quien le ha leído. Habitarlos es oscilar entre la inocencia de la infancia y ese tinte macabro de la fantasía que no...