Las horas están tibias aún
Deshabitadas
El mundo no existe allá afuera
Esos aullidos son mi imaginación
Los murmullos son fantasmas
Todo se desintegra
La ciudad es polvo
Nada importa
Todo mi mundo está bajo estas sábanas.
JP me aconsejó que tuviera cuidado con Alejandra Pizarnik porque leerla podría llevarme a altas dosis de depresión. Al principio, creí que él estaba bromeando. Así que me dediqué a leer cada noche durante dos semanas. Eso bastó para que la ruptura me pegara más fuerte.
En el primer día de la tercera semana, surgió un odio involuntario por los primeros rayos de sol. Quería quedarme atrincherada en mi cama. Olvidarme de que afuera de mi cuarto había una realidad y que tenía que afrontarla porque la vida siempre sigue. Contigo o sin ti, la función debía continuar.
Mis estatus en Facebook y los tuits de aquel período eran tan sentimentales. Saboreaba la noche recordándote y soñando con otras lunas. Perdía una libra por cada poema leído. Liberaba lágrimas para escribir algunos versos terribles. La dieta a la que me había sometido alarmó a mi madre, quien se mostró un poco preocupada al verme más delgada cada mañana. Fue entonces cuando recordé el consejo de mi amigo y decidí soltar el libro para dibujar una risita complaciente. Me obligué a darle la espalda a la página en blanco. Sustituí las lecturas nocturnas por rutinas deportivas. Como era de esperarse, las endorfinas hicieron lo suyo al provocar una sonrisa natural.
Sin embargo, no pude estar tanto tiempo lejos de la cuartilla que ahora me observa a medio llenar. Hay tres libros a mi lado y una cosquilla que late por dentro. Estoy lista para enfrentarme a mi reflejo y sonreír con orgullo. No he muerto en el intento de seguir buscando mis respuestas. Si me lo preguntan, diré que estoy enamorada de lo incierto. Ha llegado el momento de retomar el texto pendiente.
Ese día descubrí que la poesía no sólo está en los libros o
antologías.
En las gotas suicidas
Mañana 10 de noviembre tendré el gusto de compartir el micrófono en Urbana, una lectura de poesía y micrófono abierto. Espero que puedan llegar para compartir en un paréntesis dedicado a lo único que puede mantenernos cuerdos al expresarnos. Si asisten podrán escuchar a poetas como Gabriela Aguilar, Anna Cosenza, Numa Dávila, Cristian Beltranena, Álvaro Montengro, Luis Pedro Villagrán y a esta bloguera Lunátika (Lucía León). La cita es en Café Urbano (10 calle 0-32 zona 14) a las 19 Horas. La entrada es libre 😉
Y si además tienen por ahí algunos textos que les gustaría compartir, pueden aprovechar para gritarlos al aire porque habrá micrófono abierto.
Los espero!
Si quieren ver más informacón del evento pueden visitar la página en Facebook: (Click aquí)
El corazón se contrae en un impulso.
Las imágenes se transforman en un ente abstracto a través de la ventana.
La duda nos asalta por unos instantes;
estamos a punto de empezar la odisea de dejarse caer entre burbujas galácticas.
Los colores cada vez son más intensos en esta lluvia repentina.
Entre las manos se despliegan rebosantes atardeceres estereofónicos.
Anémonas de luz marcan el ritmo cada noche antes de que cerremos los ojos.

El libro está disponible en Casa del libro, 5ta. Calle 5-18 Zona 1.
Te distraes en un suspiro. Bajas la defensa por un instante para dejar escapar una sonrisa. Misma que va dedicada para el Principito.
A la salud de un brindis con sabor a vino blanco.
Este primer mes del año ha sido un conjunto de días llenos de ajetreos burocráticos en la universidad y en otro proyecto del que tendrán noticias en las próximas semanas. En este retorno a la realidad al empezar clases de salsa y tener un tema de tesis para trabajar en los próximos meses, no cae mal un espacio íntimo con poesía pública. Tomar un café, un vinito y despedir el primer mes del año será un gusto si de postre hay poesía. Por mi parte habrán algunos textillos que ya han leído por aquí y otros que aún no salen a la luz 😉
Este sábado tendré el gusto de participar en una lectura en la que convergerán las voces de Guatemalacity y Panamá con las letras de David Róbinson. Marvin García, Pablo Bromo y yo nos sumaremos a la presentación.
Así que todos invitados a la Casa Roja el sábado a las 18:00m horas en la 3a. avenida 6-51 zona 1, Centro Histórico, Guatemala.