Mientras escribo estas líneas quizá muchos de ustedes estén haciendo sus maletas y contando los días para viajar hacia un paradisíaco lugar en Guatemala. O quizá estén alistándose para salir a cargar una de las tantas procesiones que recorrerán la ciudad en los siguientes días. Lo que me mueve a escribir este post es una reflexión sobre la Semana Santa que todos vamos a vivir. Porque de nada sirve que cumplamos con todos los ritos o actividades en la Iglesia si al salir al mundo llevamos dolor o rencores en nuestro corazón. Si después de cargar todas las procesiones habidas y...