Cuando era una niña que cursaba la primaria recuerdo que a veces me acomplejaba un poco porque me escogían para ser la abanderada o sacaba notas altas en las materias. Llegó un momento en el que lo que yo quería era pasar con un bajo perfil porque mis compañeras me tachaban de creída o nerda. No me gustaba eso. Una vez cuando le comentaba a mi mamá esta situación y le explicaba el por qué había rechazado ser la abanderada de quinto primaria, ella me dijo algo que nunca se me va a olvidar. «Eres la hija de dos personas...