Así que esto es la vida… Un ir y venir de terroristas tercermundistas pasean en una playa urbana que inunda la ciudad. Aquí los rastros de sangre son borrados por arena volcánica. Aquí los edificios desaparecen en las fauces del asfalto en un abrir y cerrar de ojos. Una mujer se observa frente al espejo del restaurante sin reconocerse. Escoge obviar lo obvio e ignora el reflejo que se burla de ella. Las señales son las piezas irónicas del rompecabezas escondido sobre la mesa. Los dedos de su mano derecha acarician su cabello mientras espanta la idea certera del final....