No cabe duda que la cadena de links que inevitablemente conducen hacia cientos de clicks que despliegan páginas relacionadas con la búsqueda inicial es la prueba de cuán inmensa es esta red tecnológica. Es precisamente dentro de una de esas casualidades en las que el ocio me llama a realizar búsquedas fútiles, que di un click sobre algo que me emocionó mucho. Les cuento. El año antepasado cuando trabajaba para Siglo 21 hice una nota que salió publicada (http://www.sigloxxi.com/noticias/15900), sobre la historia de un niño de doce años que se quemó la pierna mientras jugaba con canchinclines. La historia se...