Antes de dar un último recorrido por los pasillos de Galerías Sally, ambos se acompañan mutuamente hacia el baño, pero se separan en la intersección que divide los sanitarios de hombres con los de mujeres. La sonrisa de Sara irradia emoción y alegría por haber pasado unas horas a tu lado lejos de la oficina y sin los comentarios de oficinistas entrometidos. Su mirada se pierde en el espejo mientras se lava las manos repitiendo automáticamente los pasos que una vez le enseñara su mamá. Sueña contigo y con tus manos y con tu aroma y con cómo se sentirá...