La escena inicia en las gradas de un autobús descascarado que avanza a toda la velocidad que la ley no permite. De las bocinas proviene toda clase de canciones mezcladas con reguetón (Los creadores de los villancicos estarán dando vueltas en su tumba…), ahora anuncios. Los comerciantes desesperados buscan la mejor fórmula para vender un regalo en esta Navidad. Alicia avanza desafiando a la gravedad hasta encontrar un lugar en el que si caben dos, caben tres. La plática que sostienen dos señoras logra sobresalir sobre la maraña comercial: Ahora todo está más caro, verdá usté Sí, no sé cómo...