El combate dio inicio. Las herramientas disponibles son: lápiz, borrador y mi intelecto.Mis contrincantes son los números del 1 al 9 que debo colocar en cada casilla del campo de batalla. Un cuadrado divido en 81 partes me observa desafiante. Solo existe una manera de ordenar cada cifra en las filas y columnas sin que se repitan.La matemática no es amiga mía pero no pude resistir la tentación de jugar un sudoku.Este rompecabezas ha conquistado a personas de todas las edades y nacionalidades. Sin embargo poco se sabe de su origen.Es probable que el matemático suizo del siglo XVIII Leonhard...