Browsing Category
Opinión

La primera fase del ajetreo electoral llegó a su fin con unos resultados que, si bien eran los esperados, quiza no eran los más deseados. Aunque todavía quedaba un pedazito de esperanza (sin ninguna alusión particular), los resultados son simples cifras que acompañan las posiciones previamente anunciadas. No discutiré la ciencia de las encuestas, me reservo los comentarios. Tampoco despotricaré contra los dinousarios-políticos que renuevan su pase en el congreso, me regocijare con tan solo un voto que sí se me hizo realidad.
Prefiero entregarme a la ilusión o alienación y esperar ansiosamente el 15 de septiembre. No para honrar a una mal llamada independencia, prefiero contar los días que faltan para asisitir al primer concierto de la gira mundial de Heroes del SIlencio. Mismos que arrivaron a tierras guatemaltecas el sábado 8 de septiembre y ahora pasean por nuestro macondo globalizado. Sí, prefiero ilusionarme con un concierto y votar por Carlos Peña… Al menos él no está lleno de pajas recicladas.
No me malinterpreten. Es importante y un deber para todos los ciudadanos el ejercer nuestro derecho al voto. Pero eso, ya lo hice. Lo que podía controlar, lo hice muy bien según mis convicciones… Pero lo que otro millón de guatemaltecos escogieran en su papeleta es algo que se escapa de mis manos. Me conformo con un saludo que el presidenciable por quien voté me dejara por ahi en una grabadora y mi única victoria con otro voto.
Así que, si no controlo lo que el resto del país escoge para su futuro… Al menos me queda la satisfacción de haber expresado mi voluntad en una papeleta que luego se confundió entre cientos de otras papeletas que suman la voluntad colectiva.


LA semana pasada se realizó un concierto mundial cuya consigna era luchar porque nuestra generación colabore para frenar el calentamiento global.
Esta es una causa que merece tanta atención como la guerra en Irak, las propuestas de los presidenciables guatemaltecos o los niños robados en Guatemala, (que por cierto es un mal muy de recurrente).
Es nuestro futuro, la forma en la que viviremos nuestra rutina… acalorados, insolación, especies extintas, un lugar turístico como la isla del calentamiento global no deberían ser un tema de un fin de semana y YA.
Aplaudo este tipo de actividades que logran llegar a una masa y que, por lo menos, de esa masa, una parte mínima captó el mensaje y ahora desconecta el cargador del celular cuando este no se usa.
Pero, aunque todos hagamos hasta lo imposible en nuestro metro cuadrado, de qué sirve si los automoviles y demás medios de transporte continúan contaminando,
de qué sirve si las empresas se aprovechan de los recursos naturales y utilizan los lagos como un desague tóxico
de qué sirve si las autoridades mundiales no colaboran para que se implementen medidas que cambien radicalmente el curso del desastre ecológico… cómo puede ser posible que ni a los presidenciables les interese presentar sus propuestas sobre este tema puesto que tan solo llegaron dos a un foro organizado con el propósito de conocer sus planes.
Por lo pronto solo uno fuerzas con el Capitán Planeta y demás eco-friends alrededor del mundo para cambiar aunque sea, al metro cuadrado que nos rodea.

«Es una locura no ser lo que se es, sin la mayor plenitud posible»
Santa María Eugenida de Jesús (1817 – 1898)

Después de tres años de no poner un pie en el colegio del que me gradúe, que por cierto es el Instituto Experimental de la Asunción, regresé el sábado 9 para celebrar la canonización de la fundadora del colegio. La celebración consisitió en una misa oficiada por el Cardenal Rodolfo Quezada Toruño, la reunión de las congregaciones asuncionistas y una refacción en la que la estrella era la torta de la Asunción (una torta de piña tradicional ). La fundadora de las religiosas de la Asunción fue canonizada el domingo 3 de junio en El Vaticano.
Está por demás decir que esto representa una gran alegría para toda la comunidad asuncionista y para todas las personas que han sido tocadas por la santa. Y es que su vida y legado va más allá de los hechos, su ideología estaba adelantada a su época (como toda buena revolucionaria).
Ella nació Metz, en Francia en 1817, en una familia que ignoraba a la Iglesia. En su infancia pasó de una vida acomodada a la pobreza, provocada por la ruina de su padre, seguidor de las ideas de la Ilustración. El contraste entre la pobreza y la vida acomodada, entre las fiestas exhuberantes y el fanatismo religioso la influenciaron para querer modificar la estructura de la época.
Estaba rodeada de jovencitas que pasaban las tardes aprendiendo a bordar, a tocar el piano y pensando en fiestas o casarse. Por otro lado, los que se decían religiosos pasaban mucho tiempo rezando pero no practicando.
El primer chispazo se le prendio al escuchar al padre Jean-Baptiste-Henri Dominique Lacordaire en la catedral de Notre Dame de París. Ella tenía 19 años y la predicación le abrió «un camino de luz», como ella contaría después. Tras conocer al padre Emmanuel d’Alzon, a los 22 años, el 30 de abril de 1839, fundó la congregación de las Religiosas de la Asunción que tiene por objetivo la educación, transformar a la sociedad por medio de una educación integral junto con la expansión del Reino.

Buscaba unir lo antiguo y lo nuevo: unir los antiguos tesoros de la espiritualidad y de la sabiduría de la Iglesia con una nueva forma de vida religiosa y de educación que respondieran a las necesidades de las mentalidades modernas. Se trata de asumir los valores de su tiempo, y a la vez, transmitir valores evangélicos a la cultura naciente de una nueva era industrial y científica. Fue una vida vivida en la búsqueda de Dios y en un fuerte compromiso apostólico. En 1841 fundó la primera escuela en París, Francia. En 1956 la orden fundó el Instituto Experimental La Asunción en Guatemala. Actualmente la orden tiene presencia en 34 países, 8 en Europa, 5 en Asia, 10 en América y 11 en África.

Estoy muy agradecida por haber crecido bajo la educación asuncionista, que forma a personas conscientes del contexto social y comprometidas a trabajar por hacer un cambio, a no conformarse, a confiar en Jesús, a transformar la sociedad por medio del Evangelio.

Mayor información en: www.asuncion.edu.gt/santamariaeugenia/

Mientras peleo con la máquina para lograr instalarle un antivirus, me propongo distraerme al escribir estas cortas líneas. En realidad es la primera de 4 despedidas para mis cordales.
El viernes pasado me sometí a un proceso forsivoluntario (¿así se escribe?)en el que un dentista peleó contra mi muela para poder extraerla y luego dejarme con un incesante dolor durante todo el fin de semana.

Peleó con ella porque resulta que la señorita cordal estaba muy crecidita y por consiguiente, la extracción fue una tarea en la que, y lo cito:»me llevó la tristeza cortando la muela». Se tardó poco más de una hora, que la sentí eterna, para por fin expulsar por pedacitos, a esa invasora.
Luego pude relajarme durante el fin de semana, comiendo compotas, gelatinas y una que otra sopita. Además, fui testigo a las 2 de la madrugada de la misa de canonización de Santa María Eugenia de Jesús (pero de ella hablaré en otro post). Oh, sí, unos cuantos días viendo el mundo desde una cama no le hacen mal a nadie
Ahora solo queda esperar a que llegue el turno de la siguiente cordal.

Cuando yo tenía 4 años, una maestra del colegio me dejaba como tarea el escribir letanías sin sentido en un cuaderno de lectoescritura. Las únicas planas que no podían estar más cerca de la verdad eran: mi mamá me mima y mi mamá me ama. Aunque yo no entendía nada de ecuaciones o las Leyes de Newton, sí podía identificarme con estas dos frases hasta el punto de comprenderlas. Y es que el amor y la presencia de la madre son fundamentales en el desarrollo de cada individuo.

Sin caer en temas cursis o aquellos poemas acartonados que siguen un esquema predeterminado, me atrevo a decir que mi mamá me ama y yo amo a mi mamá. La amo por ser mi mejor amiga y por haberme dado las herramientas necesarias para sobrevivir en esta jungla de concreto. Creo que es aquí cuando Erich Fromm diría que “el amor materno ha sido considerado como la forma más elevada de amor debido a su carácter altruista y generoso, es entonces el más sagrado de todos los vínculos emocionales”.
Pero la relación entre madre e hija va mucho más allá del altruismo, abarca un proceso de comunicación con el que se puede establecer contacto entre ambas, expresar o comprender lo que pensamos y podemos vincularnos por el afecto.

Claro que no todos los días son miel sobre hojuelas, la adolescencia y conflictos superfluos son detonantes para algunas discusiones, que algunas veces terminan en regaños. Algunos enemigos de la comunicación son las generalizaciones, el reprochar hechos pasados, la impaciencia y la falta de atención de cualquiera de las dos partes, entre otros. Para poder transmitir correctamente nuestros sentimientos es necesario dar información positiva, ponernos en el lugar del otro y saber escuchar con atención.

Creo que a lo largo de veinte años las experiencias buenas sobresalen en la balanza de la convivencia con mi mamá. Los rituales familiares como el ver Gilmore Girls y reírnos de los personajes, ir juntas al supermercado mientras platicamos sobre trivialidades o tomarnos una taza de café con pan mientras le cuento mis inquietudes, son momentos que han marcado tanto nuestra relación como a mi personalidad. Sin su apoyo probablemente no tendría tantas metas cumplidas en la lista de mis aspiraciones. Es gracias a sus consejos que he podido resolver problemas como los que se dan en el ámbito laboral, personal e incluso hasta en mi guardarropa.

Por eso es que si regresáramos en el tiempo hacia aquellos años en los que los adultos atosigan a los niños con la clásica pregunta de qué quieres ser cuando seas grande, yo no elegiría ser astronauta, ni abogada, sino que respondería
“quiero ser la hija de mi madre; una mujer integral que viva de acuerdo a lo que ella me enseña”.
_FELÍZ DÍA DE LA MADRE_

Fotografías:

1.Ayleen de León y Lucía (Lunatika) Archivo familiar
2. Ayleen de León Archivo Familiar
3. Gilmore Girls www.wbtv.com

Un ligero suspiro antecede al impulso, que le comanda a la pierna derecha que suba esa grada, para luego subir otra, y otra, en la pasarela. Localizo la ficha ¨de a quetzal¨, la introduzco en el tragamonedas y me dirijo hacia la estación del Transmetro. Por azares del destino y del trabajo, me he visto en la necesidad de utilizar este medio de transporte.

Al principio, todos estaban escépticos en cuanto a su buen funcionamiento. Hasta yo me incluyo dentro de ese ¨todos¨.
Debo reconocer que para mí, como pasajera, el servicio es más cómodo (si voy sentada), es más rápido y cordial.
Cada trabajador de Emetra saluda a los viajeros y los asiste en cualquier duda.
Ahora bien, si vas parado… Es un martirio. Los agarradores (no sé cómo se llaman los tubos en el techo de los cuales se sostiene la gente para no caerse), están demasiado altos y la mayoría no los alcanza. Por ende, se ven obligados a contonearse con los movimientos del Transmetro y a toparse unos con otros. Xetulul se queda corto…

Aparte de ser un medio colectivo de transporte, el Transmetro es una galería viviente. Es una muestra constante de todos los contrastes que existen en Guate. En realidad nada ha cambiado. Sí, el transporte es eficiente, rápido y demás, pero los usuarios siguen maltratándolo, continúan en la misma pobreza…

Esta calurosa mañana me recuerda a la Semana Santa. Sí, ya se que ese es un tema viejo, que ya pasó y que si quería hablar de ella, lo hubiera hecho en su momento. Pero, de acuerdo con un libro que hojee ayer, no tengo por qué dar explicaciones innecesarias, así que no hablaré sobre la vez en que la página del blogger no abría o cuando estuve demasiado ocupada escribiendo notas para la revista… No, no lo hare.
Veamos, en que estaba… Ah, sí. La calurosa mañana que me recuerda a la Semana Santa. Es una lastima que la Semana Santa no tenga tantos días para descansar y olvidarnos de la pila de tareas por hacer que se acumula en mi lista mental.
Pero bueno, esperare con ansias el primero de mayo para celebrar el día del trabajo haciendo todo lo contrario.
Para mientras, continuaré viajando en el Transmetro y redactando alguna que otra incoherencia.

Esta semana será la declaratoria de la «HONORABLE HUELGA DE DOLORES». Una ocasión más para perder el tiempo, emborracharse y machucar el nombre de la USAC. ¿Por qué en nombre de esta casa de estudios se deben cometer actos vandálicos escondidos detrás de una tela? Son muchos los integrantes del comite huelguero pero cuantos son los que proponen un cambio?
Si se uniera toda esa fuerza pasiva (por pasiva me refiero al ámbito mental, porque físicamente destrozan todo a su paso) para mejorar las instalaciones del campus, reforestar, alfabetizar o simplemente hacer algo por el prójimo y el pueblo, los resultados serían positivos y numerosos. Para tirar la primera piedra y gritar qué es lo que esta mal en nuestro país no se necesita una capucha y escudarse detrás de un bate. Si de verdad quieren luchar por los oprimidos siguiendo el ya gastado modelo Guevara entonces, manos a la obra compañeros.

Que pasen un feliz día del cariño y la amistad. Que el 14 no sea la única oportunidad para mostrar nuestro aprecio sino que la alegría y las muestras de

cariño se den cada día.

Qué lindo sería llegar a la USAC a recibir clases con licenciados responsables y que no fueran mediocres. Mis ilusiones del primer día de clases se transformaron en decepciones al conocer a los licenciados del quinto semestre de periodismo. Tengo que ser justa. Hay algunos catedráticos que salen del redil. Pero la mayoría desprestigian por completo el oficio de un educador.
Cómo es posible que Carla Álvarez, “catedrática” del curso Relaciones Públicas, se gane el pan de cada día solo con llegar al salón a dar un monólogo diario de su vida personal. Al parecer para ella las relaciones públicas tienen que ver con cuántos novios tuvo, que licenciados no se llevan con ella o sus anécdotas en el IGSS.
Otro licenciado que no se escapa de la verborrea ajena al tema de clase es Julio Moreno. En el curso Formación Social II aprendí más del libro de texto que de las pláticas del licenciado.
Quién permite que personas lleguen a perder el tiempo “disque” dando clases a la USAC. En parte es el sistema corrompido y también los estudiantes pasivos.
Es lamentable que los estudiantes no exijan mayor calidad de parte de los catedráticos ya que prefieren a los “pelex” porque con ellos pasar el curso es fácil. Hasta rechazan a los licenciados que tienen fama de ser exigentes y que SI imparten clases ya que la mediocridad se ha vuelto un modo de vida.
Por supuesto que es más cómodo que un licenciado se invente las notas como en Historia del Periodismo Guatemalteco o que regale los puntos solo por asistir a una “Noche huelguera” en vez de estudiar y realizar las investigaciones.
Si solo buscamos la salida rápida y ganar las clases sin ningún esfuerzo, aunque obtengamos un título de papel en la práctica y en el conocimiento no seremos periodistas.
Page 10 of 11« First...891011