Telaraña

Los rayos del sol dejaron de visitarme
No es posible distinguir si mis ojos están abiertos o permanecen cerrados
Algo pegajoso imposibilita cualquier movimiento
Una telaraña hilvanada por recuerdos me rodea por completo
El silencio es cotidiano
Desde hace varias noches he dejado de contabilizar al señor tiempo
Lo encuentro inútil
Es un laberinto la memoria.
A veces los recuerdos más lejanos se presentan ante mí
Como si fuera ayer
Quizá si llego al centro del laberinto
Pueda conocer a la reina de corazones
¡Qué le corten la cabeza!